En un restaurante, hotel o cafetería, la terraza no es simplemente una zona exterior. Forma parte de la experiencia del cliente, de la imagen del establecimiento y de su capacidad para prestar servicio en diferentes momentos del día.
Cuando el sol resulta demasiado intenso, aparece una lluvia puntual o cambian las condiciones durante el servicio, una terraza poco protegida puede perder funcionalidad. Las pérgolas para restaurantes y hoteles permiten crear espacios exteriores más confortables y aprovecharlos durante más meses, siempre que la solución se adapte al uso, la arquitectura y las condiciones reales del emplazamiento.
No se trata únicamente de cubrir una superficie. La distribución de las mesas, los recorridos del personal, la orientación, los apoyos, el drenaje, la iluminación, los posibles cerramientos y la normativa pueden condicionar el resultado.
La mejor pérgola para hostelería no es necesariamente la más grande, sino la que se integra mejor con el espacio, el servicio y la arquitectura del establecimiento.
