Dos clientes pueden solicitar una pérgola con medidas similares y recibir propuestas diferentes.
A primera vista puede parecer extraño. Al fin y al cabo, si la superficie que se desea cubrir es prácticamente la misma, ¿por qué cambia tanto el proyecto?
La respuesta es sencilla: no se presupuesta únicamente una estructura de determinadas dimensiones. Se estudia una instalación completa dentro de un espacio concreto.
Una pérgola situada junto a la piscina de una villa no está sometida a las mismas condiciones que otra instalada en la terraza de un ático. Cambian la exposición al viento, los puntos de apoyo, los accesos, la forma de introducir los materiales, la evacuación del agua, la relación con la vivienda y las posibilidades reales de montaje.






